Realmente creo que llorar por un libro es uno de los indicadores más fuertes de empatía hacia la humanidad. Estás de luto por un personaje que no existe en realidad, pero aun así te preocupas por él como si lo hubieras conocido toda tu vida.
Bueno, hoy se acaba el mundial y yo no voy a amar nunca a ningún hombre como este verano amé a estos 26 cabrones de la selección mexicana, me han dado el mejor love bombing de la historia a mí y a un país entero. Fue un placer que me rompieran el corazón.