@Aire_Energia@jorgecura1070@AtlanticoEmi
Otra vez se va la luz ya usando uno va descansar. Barrio ciudadela 20 de julio, es la segunda en esta semana. Por favor seriedad en el servicio. Cuando tiempos e demoran en restablecerlo?
Este es Sonny. Un tipo se arrodilla en la playa para la propuesta y Sonny se vuelve loco, saltando y dando vueltas como si el mundo fuera mejor. Más feliz que todos los humanos juntos. Una leyenda celebrando su familia para siempre.
Activista: “Sólo compro ropa sin lana”
Granjero: "¿De qué está hecho?"
Activista: "Fibras sintéticas".
Agricultor: "Que están hechos de aceite."
Activista: "Sintéticos reciclados, en su mayoría".
Agricultor: "Que vierte microplásticos en los cursos de agua con cada lavado".
Activista: "Ese es un problema de la industria".
Agricultor: “La lana que produzco es biodegradable, vuelve a crecer cada año y no requiere petroquímicos”.
Activista: "Pero hay un animal involucrado".
Granjero: "Un animal que necesita ser esquilado de todos modos".
Activista: "Todavía no quiero usarlo"
Agricultor: "Estás eligiendo microplásticos en los ríos antes que un corte de pelo".
Activista: "Elijo no explotar a los animales".
Granjero: "Estás eligiendo explotar el océano en lugar de eso".
Mi esposa y yo llevábamos 9 años casados. Yo tengo 38. Ella 36. Tenemos una hija de 5.
Nunca le fui infiel.
Nunca la maltraté.
Nunca falté dinero en la casa.
Yo creía que eso era suficiente.
Hace tres meses me pidió el divorcio.
—Ya no soy feliz —me dijo.
No gritó.
No lloró.
No me acusó de nada.
Solo repitió:
—Me siento sola contigo.
Eso me enfureció.
¿Sola?
Yo trabajaba 10 horas al día por ellas.
Pagaba todo.
Nunca salía con amigos.
—¿Qué más quieres? —le pregunté.
Su respuesta fue corta.
—Que me mires cuando te hablo.
Me quedé callado.
Esa noche revisé nuestro último año.
No había infidelidades.
No había violencia.
No había grandes peleas.
Solo pequeñas ausencias.
Cenas mirando el celular.
Conversaciones interrumpidas.
“Luego hablamos”.
Nunca fue un escándalo.
Fue un desgaste silencioso.
Firmamos el divorcio la semana pasada.
Ayer fui a recoger a mi hija.
Mi ex abrió la puerta.
Sonrió. Se veía tranquila.
No estaba con nadie más.
No había otro hombre.
Solo había paz.
Mientras manejaba de regreso entendí algo que nadie te dice:
No perderás a tu pareja solo por lo que haces mal.
También la puedes perder por lo que dejas de hacer.
Y la indiferencia es una forma lenta de abandono.