Y un día te das cuenta de que ya no te gusta lo mismo que antes; de que ya no te cae bien la misma gente; de que ya no piensas igual; de que hay cosas que antes aceptabas y ahora ya no. Cambias, te abres otros caminos, te despides de lo que eras y empiezas de nuevo. Es sano, es bonito y está bien.
Qué bonita es la gente que llega a tu vida para recordarte todo lo bueno que llevas dentro. Personas que te ayudan a ver tus propias virtudes cuando tú las olvidas, que te devuelven confianza y te recuerdan el valor que a veces dejamos de reconocer en nosotros mismos.
Me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.
Yo yendo a mostrarles a los jugadores de Paraguay "La vida es bella" y " El niño de pijama a rayas" para que jueguen con rabia y rencor vs los alemanes