Miren, todos estamos de acuerdo que el presidente es un pendejo por andar queriendo darle asilo político a un wey que está acusado de delitos en Ecuador, pero otra cosa muy diferente es que esos cabrones hayan entrado por sus huevos a la embajada de México. Ahí sí ya es otro pedo y como buenos mexichangos hay que estar listos para echar putazos contra los ecuatochangos.