—Methode observó al hombre retirándose toda esa armadura dañada, suspirando al ver sus prendas debajo.—
Sin sonar grosera, lo primero será que tomes un baño, querido.
—Le tomó de la mano y lo llevó hasta el baño de la habitación.—
Quítate todo y déjalo ahí, yo me encargo.+
Apenas tenía palabras para describirlo. Solía dormir a la interperie o en habitaciones pocas higiénicas.
— Creo que esto es demasiado incluso para mí, lady...
Tragó saliva.+
Era una habitación bastante espaciosa, con un gran ventanal con vista al mar y una cama matrimonial en medio.—
Y dime ¿Qué te parece?
—Le soltó la mano y le miró con una sonrisa divertida.—
Hay mucho por hacer, esta noche.
—Un leve sonrojo apareció en sus mejillas, asintiendo con la cabeza a su comentario.—
Veo que sabes meterte en tu personaje, querido. Me gusta eso.
—Habían caminado por un largo pasillo, hasta llegar a la última puerta, donde la maga utilizó un leve conjuro para poder abrir. +
Apenas notó ese pellizco, podía decirse que tenía suficiente carne dura para soportar dicho dolor.
De todos modos, estar agarrado de la mano no era tan mala idea, era una mujer atrayente.
— ¿Nos vamos, querida?
Preguntó, con una sonrisa ligera en el.
—Escuchó el murmullo, más no dijo nada. Solo apretó su mano y le dejó un pellizco.
Ya estaba ella realizando todo el trámite debido. Se nota que él jamás había sido alguien de renombre, aunque admitió que eso también le resultó interesante en él.—
Ya quedó todo listo.
Tomó la suave mano femenino, algo tan sencillo como quedarse quieto era algo de lo que podía ser capaz de hacer.
— ¿Tanto embrollo para tomar unas cuantas copas en una habitación...?
Se preguntó así mismo, musitando.