Dejen de culpar a los docentes y hรกganse cargo de sus hijos. Sรกquenles las pantallas y mรฉtanlos en deportes. Mรญrenlos a la cara. Oblรญguelos a cenar en familia. Pregรบntenles cรณmo estรกn, quรฉ hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llรฉvenlos al pediatra y al psicรณlogo.