La gente tiene mitificada una estación del año en la que, durante 8 horas al día al aire libre en el 80% del estado español no puedes hacer nada, simplemente porque de pequeños tenían tres meses de vacaciones.
No todo dolor viene con una enseñanza. No toda desgracia es “una oportunidad para crecer”. Y ya basta de romantizar el sufrimiento ajeno como si fuera un capítulo bonito de una serie de superación. Porque a veces la vida no da lecciones, da hostias. Y punto.