Que infravalorado el hecho de que Messi le haya ganado una final de Champions a Cristiano, una final de América a Neymar y una final del mundo a Mbappe. La superioridad es gigantesca.
El martes a la noche estaba roto y desalmado. El miércoles me terminé de convencer que no había ninguna chance. El jueves empecé a preguntarme qué pasaría si metemos el primer gol a los 6 minutos. El viernes recordé una por una todas las hazañas inolvidables del ciclo Gallardo. Ayer ya hice una promesa en caso de épica. Hoy imaginé todos los posibles escenarios de hazañas con penales incluidos. Mañana creeré que no hay mucha diferencia entre ganar por 1 y ganar por 3 o 4. Y el martes iré al Monumental convencido que nada es imposible y que somos capaces. La vida del hincha es maravillosamente hermosa.
No me gustás, tal vez algún día seas un gran entrenador, pero hoy te veo demasiado verde. No te vas a pesar de la presión, entonces quedate a cerrar otros, laburar de verdad y ganá la copa en la que hiciste una primera fase excelente, la gente te lo va a agradecer toda la vida.