Señora Francisca Aldunate le explico. Durante el golpe el 11/09 estaba en rojo en el calendario y era feriado, nadie iba a trabajar nosotros las víctimas del golpe, nos quedaba.os en casa, en recogimiento, no colocabas banderas hasta el día 12 y las que estaban colocadas eran de derecha o dictadores ( militares y afines). El Dictador Pinochet hacia que el bono de Fiestas Patrias y la quincena la pagaran los días 09 o 10/09 para que celebraremos el 11 manchado de rojo. Todo eso se acabó cuando volvió la democracia y el 11 ya no fue feriado, todos fuimos a trabajar con alegría. Ya no había que refugiarse en casa. Y nosotros seguimos conmemorando el asesinato de Don Salvador Allende Gossen ( y le digo, yo voté por don Jorge) y la derecha y los militares celebrando la dictadura. ¿ Le quedó claro? Es para que no diga tonteras
@Jou_Kaiser ¿Es qué el problema de soberanía no es con la Argentina y no con la ONU? y ¿De que se trata la cooperación tributaria?
Por favor, explíquenme, no creo que nada que apruebe Kakaiser sea bueno
@hernan_sr No entiendo ¿Es qué no se había aprobado? Yo vi parlamantarios celebrando porque los galgo habían sido salvados.
Por favor que alguien me explique
@MercadoLibre
Señores Mercadolibre
¿Cómo envío ahora un mensaje interno?
Estoy hablando por el chat y nadie responde por un reclamo que puse el miércoles de la semana pasada y aún no rengo respuesta
@mmlagoscc ¿Y esto lo dice de verdad? ¿ Él cree realmente que puede habilitar, adaptar la Constitución a su antojo? ¿Él cree que el pueblo chileno lo componen ratones de laboratorio? No, señor Arrau, somos seres pensantes, más inteligentes que .unos de ustedes. Me puede decir ¿Qué buscan?
Es verdad esto?
Martín Arrau: "Estamos habilitando la Constitución para limitar los derechos sociales." #toleranciacero
Están habilitando a la constitucion para retroceder. Apocaliptico es esto.
Se ha generado un interesante debate a partir de mi intervención en la presentación del libro “La Resaca” de Eugenio Tironi, sobre su contenido (aunque a veces sea sobre intencionados titulares), su pertinencia y oportunidad. A propósito de esto, me nace una reflexión que quiero compartir.
Estoy convencido que desde la izquierda siempre, pero en particular después de una derrota tan categórica como la sufrida en el plebiscito del 4 de septiembre de 2022 y en las últimas elecciones presidenciales y parlamentarias, tenemos el deber de reflexionar sobre nuestras propias acciones y convicciones. Debemos hacerlo por iniciativa propia, en privado y también en público. Escuchar, leer, debatir, elaborar. Tanto para identificar y corregir errores, defender lo que hemos hecho bien, revisar dogmas, reafirmar principios, y también explorar nuevas ideas. Y en estos tiempos eso es difícil porque muchos te dicen que la comunicación hoy consiste en la lucha por la atención, más que en la reflexión pausada y que por tanto es más rentable un reel con algún tipo de performance o una frase bien grandilocuente que saque ronchas, o gritonearse con alguien para marcar un punto.
También se argumenta que no sería deseable realizar ningún tipo de revisión de lo obrado en público porque eso le da herramientas al adversario y se presta para caricaturas.
Ceder a esto y en consecuencia cancelar un debate más profundo de ideas por temor al qué dirán, o porque no es posible hacerlo viral es un error garrafal.
En el mundo de la izquierda y el progresismo hay mucha gente y grupos pensando y haciéndose preguntas incómodas para reencauzar nuestro proyecto histórico (hay varias columnas y textos en este sentido). Este proceso, junto con volver a los espacios de base para escuchar, trabajar y aprender con el pueblo que pretendemos representar puede que no sea pop ni genere réditos en el corto plazo, pero es esencial si queremos volver a ser mayoría.
Seguiremos en esa senda.