Retírate de la misma forma en que llegaste: alegre, genuina, con buenas intenciones y en paz. Seguramente fuiste el golpe de suerte que jamás volverán a tener.
Cuando dicen “estándares altos”, todo el mundo piensa en el dinero, y yo solo pienso en la lealtad, el respeto y la inteligencia emocional. El dinero no puede arreglar un carácter o un corazón podridos.