Cuando te sentís sumergida en la locura pero llamas a tu amiga buscando aval y ella te dice que el contexto social en el que estamos inmersas nos habilita a desenvolvernos con un margen de locura diario óptimo entonces seguís tu rutina normal que alterna cordura y delirio
te imaginas pensar que soy linda y hablarme y darte cuenta de que en realidad no soy solo linda si no que también soy la mujer más fascinante que conociste en tu vida