Me encanta septiembre y todas las cosas de papelería cuquis que hay por todas partes.
Una papelería llena de libros, rotuladores de todos los colores, libretas y gomas de mil formas es el paraíso.
No tengo que ser seria para hacer las cosas bien. No tengo que dar una imagen de mujer respetable para hacer las cosas bien. No tengo que tener una estética inocua para hacer las cosas bien.
Puedo ser una buena escritora y ser disruptiva, soez y provocadora a la vez.