Admiro profundamente a quienes han hecho de la amabilidad una forma de vida y no una estrategia para conseguir algo a cambio. A quienes ayudan sin calcular, tratan bien sin conveniencia y dejan un poco de luz por donde pasan. Ese tipo de bondad siempre se nota.
En 1987, Michael Jackson no sólo dominaba los rankings, también buscaba conquistar el mercado latino. Para lograrlo, no recurrió a un traductor convencional, sino a Rubén Blades. La conexión se hizo posible gracias al productor Quincy Jones, quien, debido a su estrecha relación profesional con el cantautor panameño, lo convocó directamente al estudio. Así, lo que comenzó como una necesidad de expandir su audiencia terminó convirtiéndose en una colaboración inédita entre el ‘Rey del Pop’y ‘El Poeta de la Salsa’ para grabar la adaptación en español de ‘I Just Can't Stop Loving You’.
El trabajo de Blades fue mucho más que una traducción simple; funcionó como un adaptador lírico y un tutor de fonética. Entendiendo que una traducción literal arruinaría la métrica y perdería el sentimiento original, el panameño transformó el concepto central en ‘Todo mi amor eres tú’, logrando mantener la emotividad de la balada original. Blades pasó tres días intensos en el estudio con Jackson, enfocándose en enseñarle la pronunciación, la acentuación y la fluidez natural del español. Durante este proceso, pudo constatar de primera mano la disciplina y profesionalismo de Jackson, quien repetía las tomas incansablemente en búsqueda de la perfección.
Un detalle sorprendente de esta colaboración fue la precisión con la que Jackson logró interpretar el tema. Cuenta Rubén Blades que cuando el borrador llegó a los ejecutivos de la compañía, estos dudaron de que fuera realmente Michael quien cantaba, pues el acento sonaba tan fluido y natural que les resultaba difícil creer que fuera interpretado por alguien que no hablaba el idioma.
Finalmente esta versión se publicó como un sencillo promocional para el mercado hispanohablante. Se distribuyó en vinilos y casetes en países de Latinoamérica y España, aprovechando el éxito de la canción en ese momento. Con el paso de los años, fue incluida en reediciones y ediciones conmemorativas, lo que ha permitido conservarla como un testimonio del encuentro entre dos leyendas de la música y del acercamiento de Michael Jackson al público hispano.
Tal día como hoy nacía Sigmund Freud, un hombre que dedicó su vida a estudiar la mente humana y terminó comprendiendo algo que hoy sigue siendo tan simple como revolucionario: pocas cosas tienen tanto poder sobre una persona como la forma en que se le habla cuando está sufriendo.
Freud pasó años observando pacientes con angustias que no podían explicarse con una radiografía, con un análisis o con una herida visible. Veía cuerpos que enfermaban sin causa aparente, personas atrapadas en miedos, dolores y síntomas que no respondían a la lógica de la medicina de su tiempo. Mientras muchos buscaban respuestas en el cuerpo, él empezó a mirar en otro lugar: en las palabras, en los silencios, en lo que una persona callaba y en lo que había escuchado demasiadas veces a lo largo de su vida.
De esa escucha nació una de sus frases más lúcidas y humanas: «La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas». No era una frase bonita. Era una conclusión clínica. Freud había visto cómo una palabra cruel, repetida durante años, podía dejar una herida más profunda que muchos golpes. Había visto cómo el desprecio, la humillación, la indiferencia o la frialdad podían instalarse en alguien y quedarse viviendo dentro durante décadas.
Pero también había visto lo contrario. Había visto personas sostenerse gracias a algo tan pequeño y tan decisivo como una frase dicha a tiempo. Había visto cómo unas pocas palabras justas podían contener una angustia, desactivar un miedo o impedir que alguien se quebrara del todo. Entendió que no siempre hace falta tener la solución perfecta para aliviar a alguien. A veces basta con no añadir más dolor. A veces basta con decir con honestidad: te escucho, te creo, estoy aquí.
Freud dedicó su vida a estudiar lo que duele cuando nadie lo ve, y quizá por eso entendió algo que todavía seguimos olvidando: no todas las palabras pesan igual. Algunas humillan, otras ordenan, otras condenan. Pero unas pocas, cuando nacen de la presencia y de la humanidad, pueden hacer algo que ni siquiera la medicina siempre consigue: devolverle a alguien un poco de calma.
"El amor es sin duda el más intenso de los sentimientos porque es una suma de muchos; en el amor, como yo lo entiendo, confluyen la necesaria química entre dos personas, el erotismo, la lealtad y la más absoluta sinceridad".
Luis Sepúlveda
📷Paul Wolff
La leyenda de la salsa Willie Colón hubiese cumplido hoy 76 años. Buen momento para recordar ese sonido del barrio que representó a lo largo de su carrera musical, y que se refleja en esta nueva versión de un clásico de su autoría, interpretado en España hace 40 años.
"El amor adulto no se busca,
No se encuentra.
No lo compras.
No se conquista.
El amor adulto crece y se expande entre dos corazones presentes y disponibles.
Ahí se da un acontecimiento mágico.
Dos personas disponibles
no se encuentran por necesidad.
No vienen a cubrir ninguna vacante.
No sustituyen a nadie.
No ocupan el lugar de alguien que estuvo antes.
Dos almas disponibles se miran respetuosamente y se dicen:
"Tú contigo y luego conmigo.
Yo conmigo y luego contigo".
— Alejandro Jodorowsky.
FB. Tinta en la Piel.
"La paciencia es la cosa más dura para el espíritu. Pero es lo más duro y lo único que merece la pena aprender. Todo lo que es naturaleza, desarrollo, paz, prosperidad y belleza en el mundo, descansa en la paciencia; requiere tiempo, silencio, confianza".
Hermann Hesse
“Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada.
Esta es prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad”.
- Borges
Hoy también se conmemora el fallecimiento de Eduardo Galeano el 13 de abril de 2015. Coincidiendo con #DiaMundialDelBeso, recordamos este pasaje suyo de "El libro de los abrazos": "Todos somos mortales hasta el primer beso y la segunda copa de vino".