Pueden haber mil chicanas. El único momento en el que no hubo, porque realmente les dolía era cuando descendieron. Aquel 2011, había que tener cuidado cuando hablabas con alguien de River porque se quebraban enseguida. Eso es la prueba clara, que descender no tiene comparación.
River tiene a 10 puntos al segundo y a 22 de Boca. En vez de hablar y disfrutar de que son casi campeones, se los ve más pendientes de la despedida de Riquelme. Es impresionante lo dolidos que están. El complejo de inferioridad no los deja vivir.
Llegó el día, Román. De volver a vestir la azul y oro para salir por ese túnel, pisar el patio de tu casa y para que tu gente coree el RIQUELME RIQUELME por ultima vez.