Imagínate estar haciendo algo con mucho esfuerzo y amor y que una de las personas que amas no se alegre por ello. Estos días vengo con mucha desilusión y dolor encima, ojalá el tiempo me deje otra sensación.
Recién ayer empecé a remontar un poco y hoy me desperté con la noticia de que falleció alguien muy querido en la familia, que difícil y que cierto los buenos mueren.
La muerte del Indio demuestra que aún sigue en pie el último bastión de la humanidad: el conmoverse. Lloren por sus ídolos, empaticen con el de al lado, hablen con sus amigos. Que nada nos quite el amor de lo colectivo que tanto se quiere destruir. Somos x el Otro, no olviden.
Ayer justo cuando faltaba unos metros para entrar a despedirlo se largo esa lluvia que te corta, enfría y ahi me di cuenta que era la despedida. También me di cuenta que desde el viernes sonaba en mi cabeza Ceremonia durante la tormenta porque eso era inevitable.
Si antes admiraba a Los Fundamentalistas, ahora lo hago diez mil veces más. A uno que solo tiene su amor a través de su música, se me dificulta hablar por la tristeza y ellxs que fueron amigos y compañeros de ruta, están ahí cumpliendo la promesa de no dejar sola su misa. ENORMES
El desamparo de los Fundamentalistas y el publico llorando a moco tendido al mismo tiempo es terrible. Pura orfandad y algo hermoso y humanizante. No lo podes explicar, no lo podes entender. Que difícil va a ser la inmortalidad del Indio.
Hoy nace el mito más difícil de abarcar. Los historiadores del futuro tendrán la dura tarea de explicar que hubo un tipo que supo arrastrar a medio millón de personas por las rutas argentinas, sólo conmovidos por la poesía más exquisita.
Bueno ¿alguien va a explicar qué es este virus raro que nos está agarrando a todos y que no es gripe, no es covid, te dura semanas, te da síntomas de a uno a la vez y terminás con tos de perro y estás todo el tiempo pensando que la quedás?