Nadie habla de lo difícil que es tener sentimientos encontrados; sentir tanto cariño/amor por alguien y al mismo tiempo una decepción profunda por la forma en la que ha llegado a comportarse.
Vi un TikTok que decía "llevo toda mi vida escuchando que soy el tipo de persona con la que cualquiera quisiera estar, pero aún no conozco a la primera persona que se quede" y aquí estoy, llorando.
Qué duro es perder a una mascota y qué poco se habla del vacío que dejan.
Porque no era “solo un animal”. Era parte de tu rutina, de tu casa y de tus días. Era levantarte y saber que estaba ahí, preocuparte por si había comido, hablarle aunque no pudiera responderte, reconocer sus sonidos, sus manías y hasta la forma en la que te miraba.
Y de repente todo eso desaparece. Se queda su sitio vacío, sus cosas donde siempre estaban y ese impulso absurdo de buscarlo por costumbre.
Supongo que una de las partes más difíciles de quererlos tanto es saber que probablemente algún día tendrás que despedirte de él. Pero qué suerte haber podido coincidir, cuidarlo y quererlo durante el tiempo que estuvo aquí.
La casa sigue siendo la misma, pero se siente un poquito menos hogar.