Un ardor en sus mejillas nació cuando vio a la deidad agacharse ¿Realmente lo estaba haciendo? Sin meditarlo y como si fuese una respuesta innata, Reed se echa hacia atrás en aquella fina silla de cuero, para darle más espacio entre el escritorio y sus piernas. " Mh, sí. >
La deidad dejó escapar una risa baja contra la piel de la Música al oírla. Antes de apartarse, hundió los dientes en su piel en una mordida suave y provocadora. La observó entonces durante unos instantes, deleitándose en su expresión, y luego abandonó﹙⤦﹚
" sonrió con picardía. " Me agrada, pero más si eres tú. " dice con la respiración un tanto agitada, aún así armoniosa. Y fue más cuando el pulgar sintió en su ropa interior, la misma que le delataba sin emplear palabras. Su diestra se dirigió hacia la nuca de Deva y >