Apagones constantes.
Cortes de agua prolongados.
Carreteras en ruinas.
Infraestructura colapsada.
Negocios quebrando.
Costo de vida por las nubes.
Playas en riesgo de ser privatizadas.
Recursos naturales en peligro.
Escándalo tras escándalo de corrupción.
Y aquí no pasa nada.
La realidad es que todos los puertorriqueños que seguimos en la isla es porque la amamos porque mira que en este país te pone todo en contra para seguir pa’ lante