La respuesta del elfo llegó a Lysander, que tardo unos segundos en entender lo que acababan de decirle.
No se ruborizó, era algo que tenía que hacer voluntariamente al ser un vampiro, pero si no fuese así, si aun fuese humano, no cabría diferencia entre él y un tomate.>
< celebramos la fiesta de la que le hablaba y donde está residiendo la realeza de los distintos reinos y donde estoy actuando como diplomático y guardaespaldas.
Miró las grandes puertas del castillo con cierta tristeza en los ojos.
— creo que aquí es donde se separan
>
<
Respondiendo a las preguntas que el rey le hacía contesto con honestidad
—Fue divertido si, aunque su compañía sin duda hubiese mejorado la velada, tal como lo esta haciendo ahora mismo.
Se percató de que el rey tampoco era alguien frágil e indefenso, delicado tal vez, pero posiblemente fuese mas una característica de su especie, pero desde luego no se llega a rey dependiendo completamente de los demás. >
<—Es una autentica pena que no haya estado usted mismo presente, la verdad que mucha gente que ha llegado recientemente a Thorne se la perdió y es una lastima.
Ante las palabras del rey, Lysander rió divertido.
—No mi señor, ahora mismo este comandante en particular no ofrece seguridad alguna, voy desarmado como ha podido comprobar.
Por su tono de voz se podía intuir que el vampiro confiaba plenamente en no estar indefenso >
< aunque no portase arma alguna.
—Hace unos días se celebró una fiesta en el castillo, pude conocer a bastante gente importante de la ciudad, no pretendo fanfarronear de ello, no me malinterprete por favor.
Hizo una breve pausa pensativo antes de sonreir burlonamente y decir >
< por la mañana la encontrara mas viva y ajetreada que en estos momentos.
Mientras hablaba no paraba de mirar al elfo que lo acompañaba.
—Y digame ¿Ha tenido ocasión de conocer a mucha gente en Thorne?
Le hizo un gesto para que lo siguiese y comenzó a hablar mientras caminaba.
—Seguro que puedo aburrirle con cosas que ya sabe su majestad, pero igualmente, ahora mismo nos encontramos en la zona común de Thorne, mercado, iglesia, taberna, tiene encanto a su manera.
Si viene >
—¿Acaba de llegar a Thorne? Por mi parte pretendía dar un paseo hasta el castillo, si a su majestad le complace puedo hacerle un recorrido turístico, llevo aquí unos cuantos días
Miró directamente al rey a los ojos y amplió su sonrisa.
Al notar como alzaba las manos se dio cuenta de que efectivamente había notado el gesto.
—Mis disculpas, no le había oído llegar. He de felicitarle, no es fácil pasar desapercibido ante mi.
Al escuchar el título de su interlocutor realizo una reverencia mas marcada.
< terminaba con sangre derramada. Esperaba que su interlocutor no lo hubiese notado.
—Saludos, si, el cielo irradia paz esta noche.
Realizó una modesta reverencia con la cabeza.
—Creo que no nos conocemos, mi nombre es Lysander comandante de Nimaria.
Se sobresaltó ya que no había percibido al elfo que lo saludaba. Instintivamente se llevo la mano al cinto donde normalmente llevaría una espada o una daga.
Claro que ese día no llevaba nada de eso, no estaba en la hostil Nimaria, donde este tipo de encuentro habitualmente >
Salió de la iglesia cuando ya había anochecido, miro al cielo y observo la claridad del cielo iluminado por las miles de estrellas. Un sentimiento de nostalgia le golpeó. Tras unos instantes embobado comenzó a caminar.
No era especialmente espiritual, pero necesitaba inspiración para sus dibujos así que visitó la iglesia de Thorne, la arquitectura era bastante común al resto de iglesias que habia visitado, pero las esculturas de su interior y las cristaleras eran un espectáculo digno.