Cada 20 de junio celebramos el Día de la Bandera en homenaje a Manuel Belgrano, su creador, quien falleció en esta fecha en 1820.
Nuestra bandera fue izada por primera vez el 27 de febrero de 1812, a orillas del río Paraná, como símbolo de la lucha por la libertad y la construcción de una Nación libre y soberana.
Más de 200 años después, sigue representando los valores que nos unen como argentinos: el esfuerzo, la identidad, el compromiso y el amor por nuestra patria.
¡Feliz Día de la Bandera! 🇦🇷
“Un gobierno que roba a Juan para darle a Pedro, siempre contará con el apoyo incondicional de Pedro.”
Con esta frase, el dramaturgo irlandés y premio Nobel de Literatura hizo una de las críticas más afiladas y certeras a la demagogia política y al populismo redistributivo.
Shaw no estaba defendiendo la injusticia ni la desigualdad. Estaba señalando una verdad incómoda: cuando el Estado se convierte en un instrumento para quitarle a unos (generalmente los que producen) para darles a otros (generalmente los que votan), crea un poderoso incentivo político. Pedro aplaudirá la medida y se sentirá beneficiado, mientras Juan, cada vez más desmotivado, termina pagando la factura.
Es una advertencia sobre cómo se manipula el resentimiento y la envidia para ganar poder, disfrazándolo de “justicia social”. Una frase tan incómoda como actual, que sigue siendo tan válida hoy como cuando la escribió.
George Bernard Shaw, con su habitual sarcasmo brillante, nos recuerda que las buenas intenciones no eximen de las consecuencias. Y que el camino al infierno económico y moral suele estar pavimentado de buenas intenciones y votos comprados.
Una reflexión dura, pero necesaria. 🖤
Cada vez que Milei sube a un escenario nacional o internacional pasa algo curioso. No importa en qué parte del mundo sea, siempre, sin falta, me llegan mensajes preguntando lo mismo, dónde consigo los libros que mencionó? Está en digital? Por dónde empiezo?
Y eso no es casualidad. Milei no da discursos políticos en el sentido tradicional, da clases. Cada vez que expone en un escenario cita a Mises, a Hayek, a Rothbard, a Friedman, a Bastiat. Los menciona con naturalidad, como quien cita a un amigo, y hay gente del otro lado de la pantalla que anota esos nombres en el celular y sale a buscar de qué se trata. Eso es batalla cultural en el sentido más profundo de la palabra.
Lo que más llama la atención es la geografía de ese interés. No son solo argentinos los que preguntan. Me llegan mensajes de España, de Colombia, de México, de Brasil, de Italia, de Estados Unidos. Gente que encontró un discurso en YouTube con subtítulos, que lo vio completo, que quedó pensando, y que al día siguiente estaba buscando los libros. Personas que quizás nunca en su vida habían escuchado hablar de economía austriaca, de orden espontáneo, de anarcocapitalismo, y de repente quieren entender todo desde el principio.
Eso no sucede con cualquier político. La mayoría de los líderes mundiales dan discursos que se olvidan a las 48 horas. Milei da discursos que generan listas de lectura. Hay una diferencia enorme entre hablar para las cámaras y hablar para cambiar la manera en que la gente entiende el mundo. Lo primero lo hace cualquiera. Lo segundo lo hacen muy pocos.
La batalla cultural no se gana con decretos ni con cadenas nacionales. Se gana cuando una persona que nunca había cuestionado el rol del Estado termina leyendo a Rothbard un martes a la noche porque lo escuchó mencionarlo en algún discurso. Se gana de a uno, en silencio, sin que nadie lo vea venir. Y los mensajes que llegan preguntando por los libros son exactamente eso, la evidencia silenciosa de que algo está cambiando en la manera en que mucha gente piensa.
El interés en las ideas de la libertad no nació con Milei, pero él le dio una visibilidad global que antes no tenía. Tomó conceptos que durante décadas circularon solo en círculos académicos o entre minorías libertarias y los llevó a los principales escenarios del mundo, los explicó en términos simples, los defendió sin pedir disculpas. Y la gente respondió. No con aplausos solamente, sino con preguntas. Con ganas de entender. Con libros subrayados y conversaciones que se extienden mucho más allá del discurso original.
Eso es lo que distingue a un político de un constructor de ideas. Y cada mensaje que llega preguntando dónde conseguir un libro es una prueba más de que la batalla cultural, silenciosa y constante, se está dando en serio.
Una de las ideas más peligrosas que puedes adoptar es pensar que algún día llegarás a un momento en el que todo estará resuelto. Que cuando tengas más dinero, más experiencia, más tiempo o más confianza, entonces empezarás a vivir como quieres. Pero la vida rara vez funciona así. Los problemas cambian de forma, las responsabilidades evolucionan y la incertidumbre nunca desaparece. La verdadera libertad aparece cuando dejas de esperar el momento perfecto y aprendes a actuar en medio del caos.
@Palempty@EsTendenciaEnX@JMilei Diosmio hay cada pelotudo que tenes que leer, !!!!
ponete a estudiar vos, pero enserió porque el posgrado de decir boludeces ya lo tenes