Lo bueno de este tipo de vídeos es que disipan cualquier duda sobre las pretensiones de dominio imperialista de EEUU en América Latina y el Caribe. Aunque parezca mentira, denunciar en ciertos entornos académicos lo mismo que EEUU reconoce en su vídeo, estaba mal visto hasta que ha llegado Trump.
El tipo renunció a la alcaldía y al Senado, utiliza plata del Estado para su campaña, le sacó la vuelta a la ley para ser reelegido, inauguró obras inconclusas, trajo un tren que está botado y endeudó a la Municipalidad por el caso Rutas de Lima.
Pero la gente quiere votar de nuevo por él. Lo peor es que, supuestamente, nosotros somos el “voto inteligente” y escueleamos al resto del Perú.
QUÉ LOCAZO!!!
Si en el mundo no hay una agenda sionista de ultraderecha que alguien explique por qué Colombia (Un país donde menos del 1% de la población es judía) este discurso cabe en la posesión presidencial.