Mujer te voy a desbloquear una verdad:
El trato de princesa no es sólo cuando él te compra regalos caros. Es cuando nunca te deja ir a dormir enojada o triste, te escucha, es delicado contigo, te respeta y cambia sus acciones cuando sabe que algo te duele.
Si no te emociona contarle los detalles pequeños e inútiles de tu día —el café derramado, la canción que te hizo parar en la calle, el pensamiento absurdo de las 3 a.m. -, haz una pausa. El amor va más allá de química o compatibilidad: es desear compartir tu monólogo interior sin filtro y sentirte más ligero, más vivo, después de hacerlo. Cuando esa alegría simple desaparece, pregúntate si aún hay conexión real.