A los 30s ya no somos el primer amor; con suerte, podemos ser el segundo. A los 30s nadie se muere por nadie, porque ya hemos muerto por alguien antes. No nos entregamos al amor por completo y sin miedo, porque ya sabemos qué pasa después. A los 30s el amor ya no es más una idea
Puedes olvidarte de todo, menos de alguien que te hizo ver cosas que nunca hubieras pensado porque tocó una fibra tan íntima que te cambió. Como Murakami cuando escribe: solo una vez en tu vida conocerás a la persona que dividirá tu vida en 2 épocas, antes y después de conocerla.
Antes quería que todo fuera inolvidable. Ahora sospecho que una buena vida está hecha, sobre todo, de días comunes. Desayunos sin apuro. Conversaciones sin objetivo. Caminatas sin destino. Quizás el lujo más escaso no sea la aventura, sino la normalidad.