- Fascista!
- Los fascistas son socialistas que entendieron que el camino no era la violencia. Por lo menos se menos bruto y andá a estudiar! “Nada fuera del Estado, todo dentro del Estado y nada contra el Estado”. Los que están inspirados en un fascista son ustedes!
Que te cuiden cuando estas enfermo, es una de las mayores muestras de amor, elijan bien a sus compañeros de vida, la belleza física se deteriora, pero la del corazón y el alma crece...
No hay mayor triunfo para la derecha que observar cómo Bad Bunny (un producto absolutamente capitalista) se convierte en un icono de izquierda.
No es exageración: creen que la revolución se hace moviendo el culo en un evento hiperconsumista como el súper bowl, que mueve unos 2mil millones de dólares en apenas un día (entre comida, bebidas, apuestas, merchandising, entradas, etc.).
En el siglo XIX y la primera mitad del XX, la izquierda se componía de obreros y campesinos. A partir de la década de 1960, éstos fueron reemplazados paulatinamente por intelectuales y estudiantes. En los 2000, la izquierda se llenó de travestis, mujeres feas resentidas y solteronas, inmigrantes ilegales y dementes de todo pelaje. Ahora, Bad Bunny llega para darles el golpe final: ¡a consumir la revolución de la nada! ¡A mover el culo!
Suerte con eso.
Están totalmente acabados.
Trabaja en ti sin miedo, invierte tiempo a lo que amas, a todo aquello que te hace vibrar. Vive con fe y esperanza, sabiendo que cada vez que te dedicas tiempo, estás poniendo un ladrillo en la construcción de tu propia vida.
QUERER SOCIALISMO PARA LOS DEMÁS.
Esta es una ley de hierro: un socialista siempre quiere socialismo para los demás.
Esto es lo que vemos en ese contraste obsceno que se produce entre los venezolanos celebrando y los no-venezolanos de izquierdas llorando. Estos últimos quieren el socialismo, pero no para sí mismos, sino para aquellos otros.
Los que viven en países socialistas no quieren socialismo. Por eso, lo primero que hacen los líderes socialistas (que habitualmente llegan al poder sin decir que son socialistas) es cerrar toda posibilidad de cambio de régimen: es decir, bloquear la democracia. Los que quieren socialismo son los que viven en países capitalistas. Pero no lo quieren para ellos, claro: lo quieren para los que ya viven en países socialistas.
Si los socialistas de países capitalistas quisieran socialismo para ellos mismos, tendrían que hacer algo tan fácil como mudarse a un país socialista. Pero lo único que vemos son personas que viven en países socialistas que hacen algo tan difícil como escaparse hacia países capitalistas.
El socialismo no es una utopía mal comprendida: es una ideología que necesita víctimas, porque se basa en la coerción sistemática contra la libertad del hombre. Por eso sus defensores jamás se ofrecen a sí mismos. Siempre ofrecen a otros.
Los zurdos no son buenas personas. Son personas horrorosas, que, aun sabiendo todo el mal que genera su ideología, continúan deseándola. No les basta con las hambrunas, las diásporas, los delitos de lesa humanidad… ellos seguirán exigiendo siempre socialismo, pero siempre lo exigirán para los demás.
Cuando un régimen se vuelve tiránico y gobierna con fraude y represión, la soberanía deja de ser legítima en el Estado y queda secuestrada por usurpadores. Pertenece a la Nación, no a una mafia: restituirla es devolvérsela al pueblo. “Soberanía” es coartada!!!
Es exactamente al revés. En el preciso momento en que el régimen se vuelve tiránico, avasalla todos los derechos y libertades, perpetra delitos de lesa humanidad, corrompe el sistema electoral y practica el fraude más alevoso del siglo XXI, la soberanía deja de residir en el Estado nacional y queda secuestrada por una mafia. Así, lo que está intentando Trump es restituir la soberanía a sus legítimos titulares y arrebatársela al usurpador.
Te lo explico. El concepto de "soberanía", al menos desde Jean Bodin, remite a la potestad suprema (absoluta y perpetua) de mando y decisión, que se vuelve esencial para la definición jurídico-política del Estado moderno. En su primera forma histórica (la monarquía absoluta), el derecho de soberanía se confunde con el cuerpo del rey, lo que es esperable, porque el cuerpo de la nación no se autonomizará sino hasta el siglo XVIII.
Con las revoluciones liberales del XVIII, precisamente, la soberanía se despersonaliza: abandona el cuerpo del rey para identificarse con la Nación, entendida como el conjunto de los ciudadanos. Este desplazamiento implica un cambio de régimen político: los súbditos se reivindican, al mismo tiempo, como titulares de la soberanía. Ya no se obedece a una persona, sino a un orden político que se pretende expresión de la voluntad común. (Estos no son otros que los fundamentos de nuestra democracia moderna).
De ahí que, cuando ese orden es capturado por una mafia que gobierna contra el cuerpo social, que asesina ciudadanos, que violenta todas las garantías y derechos fundamentales y falsifica elecciones, la soberanía vuelve a quedar alienada. Ya no reside en su titular legítimo (la nación), sino en usurpadores que ocupan el Estado por la fuerza y el fraude. ¿Y qué valor tiene la soberanía en manos de un tirano?
Así, es evidente que lo que hace Feudale es invocar la "soberanía" simplemente para defender a los que la usurparon: nada menos que la mafia narcoterrorista del "socialismo del siglo XXI".
El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el PRINCIPIO DE NO AGRESIÓN y en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad.
Si bien la situación es delicada, ello no avala la violencia. Si entendemos que una Argentina distinta es imposible con los mismos de siempre, gran parte de la solución está cerca.
VIVA LA LIBERTAD CARAJO !!!