"Eres tú pisha!, el ángel de la guardia de mi hijo".
Vaya momentazo cuando el padre de uno de los heridos en el accidente de Adamuz descubre en directo que Julio, de 16 años, fue quién ayudó a salir a su hijo del tren cuando estaba herido.
No hay duda de que Steve, Nancy, Robin y Jonathan tuvieron la mejor escena final. Capturaron perfectamente lo que se siente crecer, tener que dejar atrás el lugar donde creciste y a los amigos que te vieron crecer. Se me salieron varias lágrimas.