Nadie cambia porque un día se despierta y ve el sol brillar y decide hacerlo. La gente cambia porque le toca, porque el dolor ya es demasiado pesado para cargarlo, porque la vida vuela en pedazos y el corazón y la cabeza sienten que no aguantan más. La gente cambia por saturación, porque no pueden sentir más dolor, porque la imagen que les devuelve el espejo es imposible de ver sin llorar. La gente cambia cuando está perdida y sabe que no tiene más camino que cambiar. No por nadie más, por uno mismo. Para poder vivir.
la ternura nos devuelve lo que la vida adulta nos quita. Por eso adoro que una persona manifieste gestos que motoricen la ternura, porque me hace pensar que aún cultiva modos de ser y sentir que muchos olvidan o desestiman.
La conversación de ayer con Agustina Bazterrica en #UnRíoDeLibros fue interesante, incómoda y reveladora 🔥 Nos recordó que la libertad de pensamiento también implica aprender a escuchar a quien piensa distinto. No todo desacuerdo es una ofensa,gracias por propiciar el diálogo 📚
Sales de la burbuja tech y te das cuenta de que nadie sabe qué coño son los agentes de IA, MCP, Opus, Astra, skills… viven todos tan tranquilos 💆🏻♀️💆🏻♀️
Vivir para mostrarla
En los conciertos es impresionante, pero ya se volvió común verlo en cualquier parte. Vivimos pegados a un celular y nuestra forma de experimentar la vida está atravesada por ese aparato.
Corriendo también se ve mucho. Antes nadie se grababa corriendo; hoy es común ver en la ciclovía y las carreras gente corriendo con la mano extendida y el celular grabando. No sé cómo lo hacen, pero van rápido y salen bien en el video. Impensable para mí.
Es como si se nos hubiera olvidado vivir: ahora la única forma de hacerlo es mostrarlo. No importa ir a un sitio o vivir un momento, importa mostrar que uno fue o que lo vivió.
Si no hay registro en video, es como si no hubiera pasado. Y eso, a su vez, define lo que queremos hacer, lo que nos gusta. Si vamos a un sitio debe ser “instagramiable”, la comida de un restaurante no solo debe ser rica, también debe ser linda para poderla mostrar.
Vivir se volvió una puesta en escena. Tenemos que estar todos felices. No basta ya con un video de Jamiroquai bailando, es importante mostrarse uno también cantando en un video que nadie nunca volverá a ver, pero que, por un segundo, mostró que vivimos un gran concierto.
Al final, mostrarlo es vivirlo y así, poco a poco, nos olvidamos de vivir.