Salir de noche y no mirar la luna es como dar el cuerpo sin el alma. Pero exponerse a ella, y a sabiendas retarla, es firmar la liberación de nuestros lobos 🐺
Hoy me subí a un Uber y el conductor no dijo ni una sola palabra. Ni un «hola», ni confirmación de mi nombre, nada. Simplemente miraba al frente, aferrándose al volante. Sinceramente, me estaba empezando a molestar y estaba dispuesto a dejar una reseña de una estrella por el mal servicio al cliente. Entonces, me fijé en el salpicadero.