Rubiales se niega a dimitir y perder los 700.000 euros brutos que cobra al año. En su rueda de prensa anunciando que se agarra al cargo, Rubiales ha cargado contra el feminismo español. Podría haber cargado contra el New York Times o tantos otros medios internacionales que han criticado lo que hizo, pero ha elegido al feminismo español.
American History X nos enseñó que cuando estás solo es mejor quitarte la camiseta y elegir bando. Es lo que ha hecho hoy Rubiales copiando el discurso de la ultraderecha para convertir su beso sin consentimiento y el daño internacional a la imagen del fútbol español en una batalla doméstica para poder seguir cobrando. Ahora Rubiales es el presidente del fútbol rancio y machista porque son ellos quienes lo defienden. Decidir ser bandera de lo rancio es una forma de refugio y de mantener sueldazo que ya practican otras instituciones en decadencia como la monarquía. Cuando sólo te defiende lo peor de la sociedad es que estás muerto. Aunque sigas cobrando.
Mapi León es la mejor defensa central del mundo. Renunció al Mundial a los 28 años en el mejor momento de su carrera y se mantuvo firme contra la RFEF de los machirulos de Rubiales y Vilda: "No era una pataleta, es por todas las mujeres". La dignidad vale más que cualquier título