Hoy estaba en el patio sentada con mi vieja y me dice… hoy me puse a pensar quién es la persona que más amo en el mundo… silencio, yo presentía la respuesta pero la esperé. A vos hija. Silencio… más q a tus otros hijos ? Vos sos vos. Yo le dije que tmb era mi persona favorita
Mi amiga me llamo en crisis y me saqué el pijama y fui a verla. Me sentí carrie cuando en navidad y nevando se toma un subte para ir a ver a Miranda jjjjj
Versión comer rezar amar pero falopa me voy a Cba de joda, a ver a mis amigos y resetear el cerebro. No sé qué pensará mi psiquiatra y mi trastorno de ansiedad pero weno
Cuando tuve que dormir a mi teito mi gato, le dije al veterinario que no podía estar. En la sala de espera me arrepentí y entré corriendo y cuando llegué ya lo estaba durmiendo que creo que ni me escuchó llegar, me arrepiento toda la vida
Dicen que los perros saben cuándo ha llegado su hora… pero lo que hacen en esos últimos minutos es algo que muy pocos humanos podrían soportar ver.
No es miedo. No es dolor.
Es algo más profundo… una despedida silenciosa, llena de amor, que solo ellos entienden.
Una joven llamada Jessie Dittrich le preguntó a su veterinario cuál era la parte más difícil de su trabajo, y su respuesta estremeció al mundo entero.
Dijo que lo más duro no era aplicar la inyección final, sino lo que ocurre justo antes.
Porque el 90% de los dueños no puede quedarse hasta el final.
Salen de la habitación, incapaces de ver cómo su mejor amigo cierra los ojos por última vez.
Y mientras tanto, el perrito —confundido, con la mirada triste— mueve la cabeza de un lado a otro buscando a su humano…
buscando a la persona que fue todo su mundo.
Lo que pocos saben es que, según la psicología, los perros no temen a la muerte como los humanos.
No piensan: “me estoy muriendo”.
Piensan: “¿estás bien?”
A medida que su corazón late más lento, miran hacia donde creen que estás.
Esperan una sonrisa, una caricia, una palabra que les diga que todo está bien.
Porque su vida entera tuvo un solo propósito: asegurarse de que tú estuvieras bien.
Y cuando su pata tiembla y su respiración se vuelve más ligera, eso no es dolor…
es liberación.
Su cerebro se llena de oxitocina, la misma sensación que tenían cada vez que llegabas a casa.
Por eso, si alguna vez llega ese momento… no te vayas.
Quédate.
Acaricia su cabeza, toma su patita, y dile lo mucho que lo amas.
Hazle saber que fue un buen chico.
El mejor de todos.
Porque cuando cierre los ojos, no estará diciendo adiós…
estará diciendo:
“Gracias por amarme. Me diste la mejor vida.”
Y aunque su cuerpo se haya ido, su alma seguirá buscándote,
cuidándote, esperándote…
en cada rincón de la casa donde alguna vez lo hiciste feliz. 🕯️🐾
De Babadun México
Yo totalmente colapsada y con bournout, mi viejo: anda a pensar en lo que tenes y lo que queres, me hizo bosta 💖 no habla nunca pero cuando habla te tira esas
Conté que me quería ir sola de viaje: mi vieja metiendo miedo que cuidado a donde voy, que manejar en la ruta da sueño q blabla. Mi viejo que seee mándale hermosa experiencia viajar sola, con tu autito te podes ir a cualquier lado, anda a pensar en lo que tenes y lo que queres