Se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto.
Mi peor versión no soy yo enojada ni reclamando cosas, soy yo dejando que sigas perdiéndome, soy yo en silencio, decepcionada y sin ganas ya de arreglar absolutamente nada.
los 2 con trabajo, viviendo juntos, hacer planes los findes, tener metas a largo plazo, planear viajes, amar bonito, criar una mascota, es a lo que aspiro