No se me nota, pero estoy cumpliendo mi meta de ser la mujer más pacífica y tranquila porque ya viví en el enojo y la frustración, lo perdí todo, incluso me perdí a mí.
Cuando escucho a alguien describirme de una forma tan bonita y amorosa, me hace cuestionarme si realmente me conozco. Gracias por mirarme así, incluso cuando me cuesta a mí hacerlo.