Justo hoy, que reiniciamos clases y vuelvo al aula con 25 alumnos (distintos cada hora), acompaño al médico a mi madre (85 años con problemas serios de ojos y oído) y no me dejan entrar para acompañarla por nivel 4. Desnivel 4, lo llamaría yo.
PEDIR, BUSCAR, LLAMAR
Sí, Señor, yo te pido
el pan de cada día,
la paz en mis fronteras,
la luz de tu palabra.
Pido que no me falte
sencillez en los gestos,
cordura en el afecto,
limpieza en la mirada.
Llega a su fin un curso inolvidable para todos, comenzando lleno de miedos e incertidumbres y acabando felices y satisfecho por el esfuerzo realizado. Ahora es tiempo de verano, de recargar energías para afrontar el siguiente curso. Nos vemos en septiembre. ¡Feliz Verano!
Quizá la cosa no está en gritarte para despertarte, sino acallar mis miedos con dosis de confianza y descansar a tu lado.
¡Aumenta mi fe y mi confianza!
#EvangelioDelDia#evangeliodehoy