¿Quiere decir que cocinarás para mi cuando nos casemos?
—Suelta en lo que debería ser una broma, pero pronto termina siendo una especie de realización sobre... Su relación.
Carraspea levemente, soltando un suspiro y enfocando la mirada al frente.—
¿Y tu madre? ¿Por qué fue +
+ falleció hace ya muchos años. Era un caballero, se retiró cuando se volvió viejo para el trabajo hasta que una fiebre lo dejó en cama y no pudo sobrevivir. Nunca tuve hermanos así que aprendí a hacer las cosas por mi cuenta.
+Familia? Padres o hermanos.
—Su pregunta vino más que nada para romper el silencio entre ambos, pero aún así tenía curiosidad por aquella pieza de información.—
—Le siguió de cerca, mirando distraídamente la espalda del hombre mientras caminaban.
Una vez su caballo estuvo listo, se montó en él y comenzó a avanzar lentamente, disfrutando de la vista desde ahí arriba.—
Por cierto... Creo que nunca lo he preguntado, pero ¿No tienes +
+Sonreír ampliamente.—
¡Entonces vamos a pasear! Podemos ir a las praderas, así podríamos estar solo tú y yo.
—Apartó la vista levemente cuando dijo lo último, teniendo la súbita realización de que efectivamente estarían /solos/—
Ya te dije que te deje ganar.
—La misma excusa de siempre y el mismo conocimiento de que, en realidad, había perdido en todas las de la ley.—
Y no estoy huyendo, solo estoy... Posponiendo ciertas cosas.
—Ahora sí se separó de él, caminando para quedar frente al más bajo y +
+ frente a todos. No el mejor comienzo para una historia de matrimonio, si debía ser sincero.—
¿De nuevo estás huyendo de tus responsabilidades como Príncipe? no debería sorprenderme a estás alturas.
¿Y qué vas a hacer entonces? ¿Quedarte conmigo y ver cómo soy fabulosamente perfecto?
—Y si bien era una broma, resultó ser irónicamente una broma para sí mismo pues era consciente que Tatsuhisa no /podría/ tener sentimientos por él.
Y a pesar de eso, no se separó de él y +
Me aburre, ganarte siempre no es divertido.
—Y aunque él tampoco quería separarse, al final lo hizo pues la posición era por demás incómoda.
De igual forma y aprovechando la diferencia de alturas, llegó a la espalda del menor y se apoyó ahí, dejando que su mentón reposara +
+ ¿por qué? ¿quieres acompañarme? creí que te aburría hacer eso.
—Palmeaba su espalda suavemente, no quería que se separara de él, le agradaba cuando tenía alguna excusa para estar en contacto.—
+Infantil se dejó escuchar, su expresión demostraba al ser despreocupado que normalmente era, con un puchero que completaba la imagen.—
¿Vas a entrenar hoy, Tatsun?
Si.
—Se detuvo apenas estuvo frente a él, su rostro serio que no auguraba nada bueno.
El silencio se mantuvo por unos segundos más de los debidos, hasta que al final estiró los brazos y prácticamente se dejó caer contra el cuerpo del más bajo.—
¡Me abuuurrooo!
—Su voz +
+ empapado en sudor, con el corazón acelerado y algo demasiado duro bajo las sábanas.
Y... tal vez debería omitir ese pensamiento cuando estaba con él.—
Mamoru.
—Se levantó del lugar que ocupaba, dejando la espada recargada cerca de él.—
¿Sucedió algo?
+Pues ya estaba extrañándole y tenía que saciar su necesidad de él.
Aunque obviamente ya tenía una excusa para verle, tampoco podía simplemente llegar y decirle "hola, te extraño"
Que vergüenza sería eso.—
¡Taaatsuuuun!
—Se sentía cansado. Realmente cansado.
Aparentaba durante el día ser el príncipe para el que había sido preparado, pero a veces simplemente se saturaba.
Sus padres seguían siendo el muro más difícil de atravesar y es que aunque no habían tratado de imponer su voluntad ante +
+Tatsuhisa se había convertido en su pilar luego del anuncio sobre su matrimonio. Le apoyaba y estaba ahí cada vez que él se sentía caer, aunque no le presionaba para decirle cosas, así que estaba realmente agradecido con él.
Y justamente ahora iba hacia donde Tatsuhisa estaba +
+Mucho que había cambiado y que eventualmente cambiaría su vida, con solo /un/ momento en específico.
Igual y estaba tranquilo, así que se dejó llevar por el sueño el resto de la tarde/noche, relajado por el curso de los acontecimientos.—
—Su boca se abrió en una perfecta "o" cuando la madera de la puerta estuvo justo frente a su rostro.
El sonido sordo de la puerta cerrándose hizo eco en el pasillo y varios guardias y parte de la servidumbre retuvieron hasta el aliento a la espera de su propia reacción.
Mamoru +
+Se tomó un minuto completo para relajarse, aceptando que aquel trato era nuevo y hasta refrescante.
Sonrió entonces, girándose para reanudar las actividades de todos, regresando entonces a su habitación para relajarse.
En la soledad de su habitación fue consciente de lo +