Su nombre es Fredy Castellanos. Profesor de un jardín infantil en la ciudad de bogotá de jurisdicción del @ICBFColombia. Es un pedófilo y pederasta serial que abusó sexualmente de 12 bebés entre los 2 y 3 años, y quien aparentemente contagió de VIH a dos de ellos. Pero hombres como Fredy solo pueden existir en la sociedad sin ninguna consecuencia, porque decenas de estructuras patriarcales y facilitadores sociales les encubren y complicitan en su impunidad. Las redes de trata y de explotación sexual de niñxs y adolescentes que muchas veces se infiltran en las instituciones a través de este tipo de personajes, se mantienen y sostienen por la indiferencia y complacencia de muchxs. El silencio es el cómplice más peligroso, invisibliza el delito, protege al depredador. Junto a la imagen de este abusador deberían estar los rostros de la personas que lo encubrieron y le dieron la espalda a las víctimas. Escrache para todxs.