Que tú eras guapa de morirse y yo tonto perdido era un secreto a voces. Que el cruce de tus piernas morenas era un cambio de juego de Xabi Alonso, también.
@guardian_el_
La gran mentira de la democracia es que el voto de quien entiende cómo se genera la riqueza vale exactamente lo mismo que el de quien cree que el dinero público cae del cielo.
Y como la ignorancia económica es mucho más abundante que el conocimiento, el populismo tiene una ventaja formidable: basta con prometer lo que otros tendrán que pagar.
El discurso socialista es electoralmente seductor: te prometen derechos sin obligaciones, bienestar sin esfuerzo y servicios «gratuitos�� financiados a costa de quienes trabajan, emprenden, invierten y arriesgan su patrimonio.
Mientras unos explican que la prosperidad exige esfuerzo, ahorro, inversión y sacrificio, otros prometen repartir una riqueza que ni siquiera saben cómo se crea.
Y ahí reside la perversión: es mucho más fácil ganar votos prometiendo repartir la riqueza ajena que defendiendo las condiciones necesarias para producirla.
En España, desruir incentivos para crear riqueza da votos hoy. Que mañana haya menos riqueza que repartir será problema de otro.
La “motosierra” ha irrumpido en campaña, cual espantajo por si gobierna la derecha. La realidad es que ni Francia es un país neoliberal (con un 60% de gasto público), ni tampoco España: el Gobierno está en récord de recaudación de impuestos. Es decir, que los problemas de nuestro Estado del Bienestar no vienen hoy porque somos “austeros”. La prueba es que más dinero público no está solucionando el hundimiento de la clase media española. Más perceptores de Ingreso Mínimo Vital no cambian el estancamiento de salarios que acumulamos desde hace tres décadas. “Más gente dependiente del Estado no es más Estado del Bienestar” (como dice @lentejitas), pero asistencialismo es lo único que en nuestro país hoy se ofrece, al no solucionar los dramas de fondo de nuestra economía.
El problema es que Europa se está quedando atrás en el mundo en competitividad y crecimiento, como avisó el informe Draghi. A ello se le suman los desequilibrios generacionales: se premia a la generación del baby-boom, mientras se abandonan las prioridades de los jóvenes. En definitiva, no se invierte en futuro.
No es por la motosierra.
Mi tribuna en EL PAÍS. https://t.co/6jkJnewFWf
Mi madre está ingresada en oncología desde la semana pasada y estoy pasando la noche con ella.
Lo que no sabe la leucemia es que mi madre es ✨indestructible✨. Tiene ocho apellidos cántabros y eso, ojo, es una cosa muy seria.
Os cuento algunas cosas sobre mi madre:
— Mi madre es escritora. Es autora de varias novelas y relatos. Ha leído muchísimo desde niña y vive pegada al diccionario (digital). Yo solo soy un aficionado, pero aquí tenéis a la verdadera artista. Os dejo la primera página de su «Memoria de la ciudad», que a mí me enganchó hasta el final. 😊
— Mi madre no tiene despistes por la edad: ¡viene con despistes desde siempre! Confunde mi nombre con el de mi hermana o un perro, probablemente no sabe en qué mes estamos y a menudo coge el autobús equivocado y acaba en la otra punta de la ciudad. No es demencia: es que es así. 😂
— Mi madre se enganchó a internet antes que yo. Sabe HTML y ya hacía sitios web a finales de los 90, cuando a mí me interesaban más las chicas que los ordenadores 🙃. Y, por supuesto, tiene Twitter —con pseudónimo— y mañana leerá esto. 🙃
— Mi madre es la persona más alegre que conozco. Siempre encuentra la cara divertida de la vida y se ríe de sí misma y de las cosas que le pasan. Al hospital lo ha bautizado «Hotel Plaza», y la esquina de la habitación donde le he instalado un portátil para que escriba lo llama «el despacho». El mástil con ruedas que porta el gotero al que está conectada lo llama «Palo», con mayúscula, porque es un compañero un poco pesado. A las transfusiones de sangre las llama «bizum» o «cambio de aceite», y así todo. 😜
— Mi madre no lee el Semana ni el Hola: lee autobiografías. Lleva veinte años devorando ese género literario. Luego me las cuenta a mí entusiasmada 😂, cuando voy a su casa a comer. Sus vidas favoritas son las de Pau Casals, Marguerite Yourcenar y Samuel Pepys. Los diarios de este último le chiflaron tanto que tiene la fotocopia de su retrato enmarcada en el salón. 😂
— Mi madre es la persona a la que siempre consulto cuando tengo dudas en la vida y cuyo criterio siempre escucho. Ella no me da consejos, pero siempre me entiende y a menudo me hace relativizar las cosas que yo a veces me tomo demasiado en serio. ❤️
— Mi madre es una madre urbanita pero, en el fondo, de pueblo. Ha montado en burro, caminado por sotos y collados, recogido a cántaros agua del arroyo y pasado noches en el campo. En cuanto se recupere pasaremos un finde rural en una finca con perro campestre. 🐕😊
— Mi madre nunca ha dicho una palabrota. ¡Jamás! Nunca le he escuchado una palabra malsonante o un exabrupto, ni siquiera los más coloquiales. No los necesita. 😉
Ahora está durmiendo para reponer sus neutrófilos, pero mañana leerá esto y se reirá con vuestras respuestas, aunque es discreta y no contestará. 🙃
Gracias por traerme al mundo, mamá. Tenemos cuerda para rato. 😜
en este vídeo está absolutamente todo
vamos por partes, porque cada segundo del vídeo tiene miga:
- la paradoja macroeconómica y la jugada del PSOE
por un lado tienes a los chavales de la acampada. sufren un problema real (la vivienda), pero su marco mental les impide ver quién les está haciendo la cama. hacen de tontos útiles para un gobierno del PSOE cuya única estrategia económica consiste en meter a millones de personas en tiempo récord para dopar el PIB y pagar las pensiones de sus votantes boomers, mientras bloquea la construcción de vivienda para proteger el valor de los pisos de esos mismos rentistas.
pero los acampados niegan la ley de la oferta y la demanda y sostienen a los socios del PSOE en las urnas para luego llorar en una plaza por el shock de demanda que el propio PSOE ha provocado
- el choque cultural y la ética del esfuerzo
la izquierda española suele ver al inmigrante desde un paternalismo infantil: asumen que, por venir de países más pobres, son víctimas pasivas del sistema que comprarán automáticamente su discurso commie
pero la realidad es otra. quien cruza un océano para buscarse la vida suele tener alta agencia y viene de lugares donde el Estado ni está ni se le espera y su mentalidad es muy distinta: "¿quieres unas Nike? trabaja. ¿quieres casa? trabaja"
la misma inmigración que defienden entra en conflicto con los derechos que buscan proteger o reclamar, no solo por presiones de mercado sino por temas culturales y de educación
- "tengo dos carreras y cuatro idiomas" vs "id a bañar a vuestros abuelos"
este intercambio en el minuto 1:05 es zine puro y resume la tragedia del mercado laboral español
por un lado, la joven española que hizo todo lo que el sistema le prometió (acumular títulos universitarios e idiomas) para descubrir que sus credenciales no le importan a nadie y no le da ni para alquilar un estudio
por otro, la mujer peruana señalando el elefante en la habitación: mientras los locales se refugian en el activismo o en trabajos de oficina, son los inmigrantes quienes están sosteniendo el mundo físico y haciendo el trabajo duro (cuidar a los abuelos, limpiar, repartir) que la población autóctona no quiere hacer
- el colapso del relato y la disonancia cognitiva
lo más revelador ocurre cuando el inmigrante se sale del molde que tienen en su cabeza
en el momento en que la peruana saca una bandera de españa y les manda a trabajar el cerebro de los acampados entra en colapso
en cuestión de segundos, se caen todas las caretas y pasan del "ningún ser humano es ilegal" a gritar "¡vete a tu puto país!" o a inventarse teorías conspiranoicas de que "les están pagando por venir", porque su modelo del mundo es incapaz de procesar que un trabajador extranjero no piense como ellos
para terminar, mi personaje favorito es el boomer, que por supuesto aparece representado en el vídeo
mientras la chica de las dos carreras y el currela peruano se gritan en Sol, el jubilado votante del PSOE les está cobrando el alquiler a los dos: a una 800€ por una habitación interior y al otro 500€ por un colchón en un bajo comercial reformado mientras tiene su pensión ligada al IPC
ESPAÑA 2026 resumida en un vídeo
Nacho, el problema de tu cálculo es que estás comparando magnitudes que no son comparables. Y de ahí salen 40.000 millones de euros que, sencillamente, no existen.
El tipo efectivo que utilizas divide la recaudación de Sociedades entre los beneficios contables agregados. Pero esos beneficios no son la base sobre la que se paga el impuesto.
Para empezar, incluyen los dividendos intragrupo que se contabilizan dos veces, primero cuando gana el dinero la filial y luego cuando lo recibe la matriz. Desde 2015 se eliminan de la base imponible mediante la exención por doble imposición. Solo en 2024 fueron 138.500 millones. Antes se corregían mediante deducciones en la cuota.
Además, estás incluyendo 37.200 millones de beneficios de fondos de pensiones e instituciones de inversión colectiva que tributan al 0% o al 1%.
Si hacemos la comparación correcta, en 2007, el tipo efectivo sobre la base imponible era del 22,8%. En 2025, del 21,1%. Aplicando el primero a la base actual, la recaudación adicional sería de unos 3.700 millones. Una décima parte de los 40.000 millones que dices.
En euros constantes, los beneficios contables han crecido un 40% desde 2007, la base imponible un 7% y el impuesto devengado está prácticamente en el mismo nivel.
La recaudación de caja de 2007 estaba, además, excepcionalmente elevada por las liquidaciones del ejercicio 2006, en plena burbuja inmobiliaria.
Se puede discutir sobre nuestro sistema fiscal y si las empresas deben pagar más o menos (no creo que sea este nuestro problema, especialmente si queremos aumentar productividad y salarios), pero primero habrá que hacer bien las cuentas.
Si la alternativa a reformar las pensiones consiste en recaudar 40.000 millones adicionales que aparecen por dividir dos magnitudes inadecuadas, tenemos un problema.
Como decía Bastos, entre la Mafia y el Estado se quedaba con la Mafia porque tiene "skin in the game", y eso es probablemente lo que pueda salvar a Italia a diferencia de Francia o Alemania.
Voy a explicar el problema de la vivienda a los sindicalistas para que lo entiendan:
Si se reduce el número de barcos hay menos marisco y sube el precio.
Si limitas el precio del marisco a los pescadores no les renta, no marisquean, hay menos producto y sube AÚN MÁS el precio.