Alguien sabría decirme un solo motivo lógico por el cual Nintendo, The Pokemon Company o Gamefreak no hace cualquiera de estas cosas para forrarse en dinero y a cambio hace las cosas que hace?
La marca Uniqlo lanzará nuevas camisetas con diseños de Pokémon inspirados en el arte original de los Pokémon de Kanto a finales de marzo de 2026, con motivo del 30 Aniversario de Pokémon.
Llevo dos días leyendo despedidas bellísimas a Robe.
Pero hay una que he leído y releído una y otra vez, porque me parece insuperable.
Del que fue, seguramente, su mejor alumno: Kutxi Romero, líder de Marea.
No está firmada por él, pero tampoco hace falta.
Ha muerto Robe Iniesta, el mayor poeta del rock español.
¿Podemos por favor parar ocho minutos y detenernos a apreciar la insondable belleza, tristeza y perfección de Si te vas de Extremoduro?
Hoy ese país amanece más solo. Su agencia de comunicación lo confirmó en la madrugada del 10 de diciembre. No detallaron la causa. No hacía falta.
El país entendió automáticamente que se había ido Robe, alguien que no encajaba en los moldes, alguien que nunca quiso ser ídolo pero terminó siéndolo por insistencia de quienes necesitábamos una voz que no mintiera.
Toda una generación encontramos en sus letras un modo de explicarse el mundo, por lo que sabemos que lo que se pierde no es solo a un artista. Se pierde una forma de nombrar la vida sin maquillaje.
Robe hablaba de amor, de sexo sin subterfugios, de autoestima que se construye desde el barro, de las derrotas de las y los de abajo. Hacía poesía sin pedir permiso a la RAE. Era académico de un país que nunca entró en el aula.
Sus conciertos eran rituales: miles de personas cantando sobre el dolor como si hacerlo lo convirtiera en una herramienta de supervivencia.
Hoy, el rock español queda huérfano de su figura central.
Y quienes aprendieron a sostenerse con Ama, ama, ama y ensancha el alma saben que hay silencios que duelen más que el ruido.
Hasta siempre, Robe.
Hasta siempre, siempre, siempre.