A diferencia de lo que publica la derecha en redes, veo una Plaza de Bolívar lánguida (1:23p.m).
Cuando habló Polo Polo no estaba ocupada ni la mitad de la plaza.
Sinceramente, me alegra que no haya una “mayoría” respaldando impunidad, corruptela y a sus verdugos.
Jajajajjaja.
Ya que se interesan en mis gustos culinarios, confieso: detesto la leche y los productos lácteos. Hago un buen spaguetti a la matriciana, y de los 30 millones que habló tan profundamente el otro senador de la extrema derecha, comen 40 personas cotidianamente, fuera de las personas que vienen en delegaciones, visitas y reuniones que se hacen.
De todas maneras, menos que en los tres últimos gobiernos.
No soy glotón, soy parco en el comer y me encanta el sancocho y ese me encantó.