Con @ABDELAESPRIELLA, Colombia entra en lo que @TheEconomist llama la trumpificación de América Latina. 🌎
🇺🇸Lucha contra las drogas y seguridad serán el eje de la relación, pero tener a @realDonaldTrump como aliado podría dejar al país mal parado en menos de 2 años.
Va 🧵
Años en esta orilla insistiendo en la estética como portal hacia lo social, lo político, el sentido, la clase, la identidad -hay tanto por desglosar estéticamente de esta parafernalia de poder que se instala. Tanto por analizar de su pobreza iconográfica, de su pátina narca.
la Fundación Juntos Se Puede en Bogotá está recibiendo estas donaciones para ayudar a los afectados por el terremoto en Venezuela, por si pueden ayudar ❤️🩹
Queridos escritores y escritoras, tenemos necesidad de vosotros, de vuestra imaginación, de vuestra creatividad narrativa, de vuestro pensamiento vivaz. Necesitamos todo ello para crear espacios de libertad y autenticidad en los que la gracia divina pueda hacer resonar la promesa de consuelo y paz. https://t.co/cN6LLYbCWe
No podemos considerar la #IA como moralmente neutra. En realidad, todo artefacto técnico lleva consigo decisiones y prioridades: lo que mide, lo que ignora, lo que optimiza y el modo en que clasifica personas y situaciones. El discernimiento ético no se puede limitar a preguntarse si usamos un determinado sistema para un fin bueno o malo, sino que debe interrogarse también sobre el modo en el que está diseñado y qué idea de persona y de sociedad queda inscrita en los datos y en los modelos que lo guían. #MagnificaHumanitas
La conclusión de política pública es clara: los ceses al fuego no deben evaluarse sólo por cambios en homicidios. Sin monitoreo creíble de violencia contra civiles y gobernanza criminal, un cese puede reducir la confrontación armada visible pero aumentar la coerción menos visible sobre las comunidades y la población civil. La arquitectura institucional de los ceses al fuego importa tanto como su anuncio.
La elección presidencial de 2026 no se definió por regiones sino por clase social.
🗳️De la Espriella ganó por apenas 250 mil votos gracias a un grupo específico: una clase popular andina y conservadora que le dio el margen para resistir la remontada de Cepeda.
Va 🧵
Que los criminales tienen preferencias políticas es obvio y peligroso, como lo denunciamos muchos.
Pero que el “voto fusil” fue Cepedista y decisorio no se sostiene en ningún análisis estadístico riguroso.
La coacción armada no fue Cepedista ni fue decisoria, a diferencia de la de los paramilitares en favor del uribismo entre 1997 y 2006.
Los invito a consultar los análisis serios de @miweintraub83@jpjaramillo25@parescolombia@moecolombia al respecto, y mis propios estudios sobre parapolitica.
En cambio, la votación de las regiones más pobres y fronterizas pidiendo, casi que clamando por inclusión política, económica y social, en vez de plomo y glifosato, que es la receta eterna de la derecha, si es sistemática y consistente desde 2016.
Cuando ese clamor regional conecta con mayorías urbanas, especialmente en Bogotá, se consolida una coalición progresista y pacifista decisoria, como en 2022, pero cuando se fractura, como en 2026, no alcanza las mayorías necesarias.
El abandono y la arrogancia de @petrogustavo con Bogotá lo ha pagado caro el progresismo y el país. Su absurda confrontación con el Metro, su descuido total de la seguridad y su corrupción gubernamental general y en particular en el sistema de salud, es algo que le hizo perder casi 6 puntos de apoyo en Bogotá a Cepeda en 2026 respecto de Petro en 2022. Tanto va el cántaro al agua hasta que al fin se revienta.