En el Día de Andalucía no está de más recordar (antes que a Blas Infante) a Fernando III el Santo, reconquistador de Córdoba, Sevilla, Jaén, Cazorla, Baeza, Andújar, Úbeda, Carmona, Lora, Alcalá de Guadaíra, Priego, Quesada, Toya, Palma del Río, Baena, Écija, Marchena…
Fernando III reconquistó Córdoba, antigua capital del Califato Omeya de Occidente, en el año 1236. El "Rey Santo" plantó el pendón de Castilla y una cruz en el minarete de la mezquita, devolviendo el templo al culto cristiano.
En el año 907 Almanzor asoló Santiago de Compostela robando las campanas de su catedral. Fueron llevadas a Córdoba cargadas por esclavos cristianos. Fernando III ordenó fundir el bronce hallado en la mezquita, fabricar unas nuevas campanas y enviarlas a la ciudad del Apóstol.
La «Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jaén, Guarda y Defendimiento de los Reinos de Castilla» fue reconquistada en el año 1246 gracias a un pacto de vasallaje con el rey moro de la Taifa de Arjona, Muhammad I Al-Ahmar, tras un sitio que duró tres meses.
En el año 1247 Fernando III el Santo sitió Sevilla. Contó con la colaboración de tropas musulmanas de Granada y ordenó la primera gran operación de la marina castellana, que remontó el Guadalquivir para desbaratar a la flota musulmana. Quince meses duró el asedio.
La flota que ayudó a reconquistar Sevilla fue construida en Santander, Castro Urdiales, San Vicente de la Barquera y Laredo. El almirante Bonifaz remontó el Guadalquivir con 16 naves y rompió una barrera que se encontraba en la Torre del Oro, dejando la ciudad completamente aislada.
En mayo de 1248 queda totalmente rodeada Sevilla por las tropas del rey Fernando III el Santo, sin que pueda llegar ayuda desde el Magreb. El emir Axataf aguanta sin rendir la plaza hasta el 23 de noviembre, día en que entrega las llaves, que todavía se conservan.
Gracias a Fernando III el Santo quedaron en manos cristianas casi toda la actual Andalucía occidental, repoblada por gentes venidas del norte. La mayoría de los musulmanes emigraron a Granada o acabaron en el Magreb. ¿Fue Fernando III el Santo el verdadero fundador de Andalucía?
La inmensísima mayoría de la población andaluza actual desciende de gente del norte que empezó a llegar a partir del siglo XIII. Si hay un fundador de Andalucía sería el rey Fernando III el Santo, no el nacionalista Blas Infante.
El rey Fernando III el Santo falleció en el Alcázar de Sevilla el 30 de mayo de 1252 cuando preparaba una expedición al norte de África. Su cuerpo incorrupto está sepultado en la Capilla Real de Sevilla junto a su hijo Alfonso X el Sabio. En su epitafio se puede leer:
"Aquí yace el muy honrado Rey Don Fernando, señor de Castilla y de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia y de Jaén, el que conquistó toda España, el más leal, el más verdadero, el más franco, el más esforzado, el más apuesto, el más granado, el más sufrido, el más humilde, el que más temió a Dios, el que más le sirvió, el que derrotó y destruyó a sus enemigos, el que elevó y honró a sus amigos, el que conquistó la ciudad de Sevilla, que es cabeza de toda España."
@LoDeEvole A ver Manué, que el problema no son las gambas, universales y para todos los públicos.
Que usted, yo o cualquier otro ser humano las coma no importa a nadie.
Lo que sí importa a los andaluces es que esas gambas, mariscadas, yates y chalés se paguen con dinero público.
Ea!
Virgen santa del amor hermoso sin pecado concebida en su inmaculada gloria amén Jesús.
Que Dios nos pille confesados si esta generación es la que va a pilotar nuestros aviones, tratar nuestras enfermedades y cobrarnos impuestos.
@gemamlopezp@orange_es Aquí ya van entrando llamadas, las primeras con bronca incluida porque nuestro número de teléfono, al parecer, “no existía”… hasta que he explicado que ha sido un fallo generalizado, en este caso, de @orange_es.
¡La vida puede ser maravillosa!
¡Hola @orange_es!
Debido a la caída general de vuestra red, hoy mi empresa no puede atender llamadas.
Gracias por decidir unilateralmente que nos tomemos el día libre.
Un servicio que no conecta, pero desconecta muy bien.