Mentiroso y estafador, el proyecto de la desalinizadora fue calificado técnicamente como viable, por eso comenzó su etapa de licitación y llegó hasta la adjudicación.
Este proyecto de la desalinizadora le empezaba a entregar agua a más de quinientas mil personas en el año 2030. Al suspenderlo sin reemplazarlo por otro proyecto mejor, lo que hace es aplazar el tiempo en que pueda llegar agua potable a Santa Marta, daña a la niñez,/desesperanza a la vejez, castiga a toda Santa Marta sin necesidad y la envía a los cien años se soledad como quería la mafia narcotraficante.
Además, no lo cuenta la prensa, suspendió el megadatacenter de Santa Marta de propiedad pública y paralizó la reforma agraria.