me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.
ayer a la mañana vino un cliente lo atendí yo, a la noche volvió a venir y lo mismo. recién hace un ratito volvió a venir y me dijo "¿qué onda? ¿vivís acá?" y yo así
Me quedé callada y fue lo más sabio que hice, no voy a convencer a nadie de quién soy, ni reparar lo que no rompí, ni mucho menos luchar por demostrar mi valor.
Me costó mucho soltarte, pero al final sí lo hice. Releí ese mensaje varias veces antes de borrarlo. Te extrañé de la manera más silenciosa posible. A veces cuando veo algo que me recuerda a ti, deseo que estés bien, donde sea que estés. Gracias por no llamar, porque si habría contestado.
Poesía pura que haya perdido en su cancha jugando a su propio juego y con sus reglas. Nació, vivió y murió como lo q fue, un tuitero. En Argentina no hay drama con ser corrupto, el problema es ser canchero. Róbame pero no me forrees. Y menos con esa cara de recién pajeado.
una chica en tiktok acaba de decir: “hay heridas que empiezan a cerrar cuando dejás de visitarlas todos los días.” Y creo que muchos necesitan leer eso.