OTRA VEZ Y VAN...
Algunos imbéciles me acusaron de loco por ver comunismo en todos lados…
Otros desde la corrección política decían que ya no existe más el comunismo y que soy un exagerado…
En el fondo, hoy no sólo se prueba que tengo razón en la agenda internacional que señalo sino que además queda claro que esos que me cuestionaban son cómplices, ya sea por ignorantes y/o por estúpidos.