Tenemos tan normalizado insultarnos todas entre todas y ser tan neuróticas, que honestamente me parece de muy mal gusto, no caeré en ese juego tan bajo, menos después de la pérdida que tuvimos de una hija, de una hermana, de una prima, de una sobrina. No se aprendió nada de esto!
La única persona de la que me enamoré y con quien quería pasar el resto de mi vida, se convirtió en mi mayor lección. Así que no, no me interesa saber nada de nadie.