Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
Si hay niñas menores de 21 años leyendome, nunca hagan de un hombre el centro de su vida. Luchen por sus sueños. Estudien o ahorren dinero para viajar. No le regalen su juventud a cualquier pelafustán. Los hombres le pagan mal a las mujeres sumisas, inocentes e incondicionales.