Al contrario de tantas películas que “terminan casi por obligación”, el final de Anora es tan bueno que resignifica toda la historia. Como si toda la trama fuese una excusa para llegar a esa escena.
Anora y The substance tienen una escena en la que el alma y la autoestima de su protagonista está totalmente rota
Al leer comentarios de ambas, es notoria la apreciación superficial del público masculino, mientras que la mirada femenina las asume como angustiantes y demoledoras
La comprensión, el desahogo, la contención, la empatía, la compasión, la conexión, el mirar en verdad al otro. El abrazo de aquellos en los que nadie repara, en los no lugares. #Anora