El caso de Álvaro Prieto merece una investigación a la Policía por su incompetencia, a Renfe por su insensibilidad y a TVE por su irresponsabilidad.
El daño es tan enorme como absurdo.
Qué barbaridad.
Solía pensar que la comunicación era la base de todo, hasta que entendí que es la comprensión, porque puedes comunicar todo lo que quieras, que si nadie está dispuesto a entenderte y escucharte todo sigue igual.