Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te respeta, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón esta muy cerca de serlo.
No quiero que ningún hombre se conforme conmigo. Tienes otras opciones? Vete con ellas. No estás seguro de mi? Ve y busca a la mujer de tus sueños. Yo quiero el mío temeroso de Dios, seguro de si mismo, enfocado, disciplinado y con ojos solo para mí.
Si algo le pido a la vida es dominar el arte de decir que no. Y decirlo siempre con respeto: no puedo, no quiero, no sé, en este momento no estoy disponible, no me hace feliz. Y hacerlo sin culpa, sin miedo, cerrando los ojos y durmiendo en paz.