Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
Tengo que decir que la vida adulta me ha enseñado mucho: Por fin entiendo por qué tantos adultos dejan de publicar en redes sociales o incluso desactivan sus cuentas