¿No es absurdo que sepamos que están matando a un pueblo entero y nuestras vidas sigan?
Vemos vídeos de los muertos y vamos a trabajar; leemos que piden ayuda mientras tomamos café; escuchamos que los amenazan con más bombas y salimos a mercar.
No hay nada que podamos hacer.
Hoy deposité mi tesis de doctorado y no estoy sintiendo el alivio que se supone sentiría. Tampoco estoy segura si todo el esfuerzo vale el cansancio, el perder amigas, momentos con gente querida y las interminables jornadas frente a un computador. Luego lo he de entender.