Me refugié en mi mundo y de la forma más egoísta posible, no quiero que nadie más sepa lo que es abrazarme, lo que es sentir mi aroma cerca, lo que es tomar mi mano y lo que es mi versión más vulnerable.
Me encantan las personas que saben comunicarse, disculparse y cambiar realmente su comportamiento. Esa conciencia, responsabilidad e inteligencia emocional es muy atractiva.